“¡Aquí “andamios”! Acabo de leer que en Bilbao hay 535
andamios dificultando el uso peatonal de las calles. El problema
se ha multiplicado casi por dos en el último año y su permanencia
en la misma fachada se prolonga entre seis y ocho meses. Es un
problema para peatones y comerciantes que se produce para
solucionar las deficiencias energéticas, de accesibilidad o de
mantenimiento de los edificios. Parece que es un tema inevitable
si se quiere cumplir con diferentes normativas urbanísticas o de
habitabilidad. Pero no tanto, pienso yo. El Ayuntamiento dice que
“no es una cuestión en la que el Ayuntamiento pueda intervenir,
dado que son obras impulsadas por privados”. Sí, pero no.
En mi opinión son situaciones que podrían reducirse muchísimo
en el tiempo si el Ayuntamiento hiciera lo siguiente, por lo menos:
1º- Pedir un proyecto y una previsión de tiempo de duración, la
cual debe figurar en el exterior de la obra / 2º- Inspecciones
oculares de la marcha de los trabajos. / 3º-Sanciones a las
extralimitaciones. No basta con cobrar más por el tiempo de
duración excedido, se deben sancionar los excesos de tiempo
porque son perjudiciales para la ciudadanía, en general.
Ejemplo vivido: Enfrente de mi casa un edificio con dos
fachadas y ocho alturas más comercios, ha estado “andamiado”
desde finales de 2025, y ahora han levantado el montaje.
Muchos días no se veía a nadie trabajando, los más se veían
dos o tres operarios. El día que más, a cinco obreros. Yo me
hacía de cruces por la falta de exigencia del Ayuntamiento
o de las comunidades para poner más personal. Y éste creo
que es el problema. Las empresas montadoras cogen obras
sin el personal suficiente —lo cual debería ser exigido por
el Ayuntamiento— para acabarlas en el menor tiempo posible.
Es mejor coger tres obras para estar seis meses que una y
acabar en un mes. Como no hay exigencia ni control municipal
prefieren pagar la dilación que perder contratos de obra. Es
evidente que la culpa la tiene el Ayuntamiento que no se plantea
este tema en serio. Mientras se pague el perjuicio no es para ellos.
¡Que no nos tomen el pelo! ¡Más control y menos dejación!



